Entrevista a Carmen Mesa enfermera y educadora emocional

carmen-mesaCarmen Mesa Hernández es Enfermera y Educadora emocional además a hecho varios masters y postgrados. Actualmente, está impartiendo el curso Cómo vivo y como quiero vivir?, dirigido a pacientes oncológicos, familiares, profesionales de la salud y personas que quieran mejorar su calidad de vida. Ha hecho una charla en PICAM, y aprovechando esta ocasión le pedimos que nos clarifique algunos aspectos sobre este tema.

M.T.M .: ¿Somos conscientes de la importancia que tiene en nuestra vida gestionar bien las emociones?

C.M .: Quizás no somos más conscientes porque antes nunca se les había dado la importancia que se merecen. Las emociones hasta hace relativamente poco no estaban reconocidas, eran consideradas como un signo de debilidad, no se sabía de su utilidad y por tanto se reprimían: no llores, tienes que ser fuerte …

No se ha impartido en paralelo con la educación académica una educación que contribuya al autoconocimiento, y en cómo sentirse bien.

Una buena gestión emocional marca la diferencia en los procesos de salud-enfermedad y en la satisfacción personal de nuestra propia vida.

M.T.M .: ¿Somos nosotros los únicos responsables de tener una buena salud emocional?

C.M .: Cada uno de nosotros somos responsables de nuestras propias vidas. La dificultad es que muchas veces no sabemos cómo hacerlo y como consecuencia acostumbramos a buscar razones y causas externas a nuestros problemas o necesidades no resueltas.

Sería mejor buscar en el interior de nosotros mismos y preguntarnos por ejemplo: ¿Cómo quiero estar? ¿Qué parte de responsabilidad tengo en todo esto? ¿Y qué puedo hacer al respecto?

M.T.M .: ¿Por qué no nos cuidamos habitualmente?

C.M .: En nuestra sociedad en los últimos años ha habido cambios vertiginosos y el ritmo de vida actual tiene una intensidad y rapidez muy elevada.

Esta situación afecta a todas las dimensiones de nuestras vidas, como por ejemplo: en la forma de trabajar, en la manera de relacionarnos, en nuestro estilo de vida, en el ritmo de aprendizaje y por supuesto en las vivencias emocionales. Estas se caracterizan por la aparición de problemas como el estrés, la ansiedad o la depresión manifestadas en conductas de riesgo (consumo de alcohol, drogas, etc.) y en comportamientos agresivos y violentos.

Nuestro cuerpo en realidad nos va enviando señales como ansiedad, tensión muscular, dolor, insomnio y más adelante posibles problemas de hipertensión, trastornos gástricos, respiratorios, endocrinos, inmunológicos, etc. Y finalmente, si no le hacemos caso, nos puede proporcionar, con suerte, una parada de emergencia y / o una carta bomba que nos puede explotar en cualquier momento.

M.T.M .: ¿Solemos tener conciencia de cómo nos sentimos y qué nos está pasando?

C.M .: Generalmente, cuando se adquiere conciencia es porque nos ha pasado algo. La vida nos ofrece un montón de señales, sin embargo, no siempre somos capaces de verlo.

Estamos deseando curarnos para volver a la vida que llevábamos antes, sin plantearnos si esta vida es la que nos ha llevado hasta aquí.

M.T.M .: ¿Se pueden cambiar los estados de ánimo?

C.M .: Se puede y se deberían cambiar aunque para ello se requiere conciencia y voluntad para entrenar emocionalmente. Dicho de esta forma, adquirir el hábito de mirar por nosotros mismos, saber cómo estamos y cómo queremos estar. En definitiva, valorarnos, querernos y cuidarnos como nos merecemos. Y es mucho más económico y fácil de lo que nos podemos llegar a imaginar.

M.T.M .: ¿Tienen influencia nuestros pensamientos en nuestra salud? Podemos controlar los pensamientos?

C.M .: Sí, alinear nuestros pensamientos con lo que sentimos es sinónimo no sólo de salud, sino también de fuente de bienestar personal. Podemos pensar algo y autoconvencerse de que es lo mejor para nosotros. Ahora bien, si no lo sentimos… el sentimiento no se le puede engañar y esta desalineación puede generar unos resultados que de una forma o de otra repercuta en nuestra salud, y de ahí la importancia en las respuestas de estas preguntas

“¿Realmente llevo la vida que realmente deseo vivir?”

“¿Realmente hago las cosas que realmente deseo hacer?”

“Si supiera que voy a morir en unos días, continuaría haciendo las mismas cosas? Qué cosas cambiaría? “

¿Podemos controlar los pensamientos? Sí, se puede, requiere simplemente compromiso con uno mismo y capacidad de trabajo.

M.T.M .: ¿Se puede aprender a ser positivo?

C.M .: La educación emocional te ayuda a dar la vuelta a las emociones negativas. Aunque, se requiere un entrenamiento y es algo que te acompaña durante toda la vida.

M.T.M .: ¿Hay estrategias para prevenir el desgaste emocional?

C.M .: Por supuesto. Y, la parte interesante es poder implementar la educación emocional desde una edad temprana con naturalidad para poderla llevar incorporada durante nuestras vidas y vivir la vida felizmente.

M.T.M .: ¿Se puede aprender a gestionar mejor nuestros propios recursos para mejorar nuestra salud, concretamente una enfermedad como el cáncer?

C.M.: La educación emocional es una forma de prevención primaria de salud. Saber gestionar las emociones evita la aparición de conflictos internos. Desde el autoconocimiento y una mejora en las relaciones con los demás evitamos en cierta medida la aparición de síntomas y podemos corregirlos antes de que estos nos lleven al hospital.

Por otra parte, una forma de prevención secundaria, cuando ya han aparecido los signos de una enfermedad, favorece en cierta medida el proceso inverso de enfermedad-salud y proporciona tranquilidad y confort para encarar con una mayor conciencia los autocuidados y una mejora en nuestro entorno inmediato.

 M.T.M .: ¿Qué es la salud emocional?

C.M .: Es un concepto amplio relacionado con la forma de cómo nos sentimos, pensamos o actuamos en nuestro día a día. Una buena salud emocional implica un estado de bienestar donde el individuo se siente bien y puede desarrollar sus capacidades para encarar deferentes situaciones de estrés, tener relaciones satisfactorias y trabajar de forma eficiente.

M.T.M .: ¿Cuál sería el objetivo de la conferencia?

C.M .: Aportar a todas aquellas personas que lo deseen recursos necesarios para superar situaciones difíciles y facilitar cambios que no creían posibles. Saber gestionar bien las emociones para marcar la diferencia en los procesos de salud-enfermedad, éxito y fracaso, felicidad e infelicidad.

M.T.M .: ¿El proceso de salud enfermedad se puede encarar de diferentes formas?

C.M .: Efectivamente, tal como indicas en tu pegunta, es un proceso de salud-enfermedad y a la inversa.

La parte importante es adquirir conciencia de lo que nos pasa, manejar adecuadamente aquellas emociones que nos pueden restar efectividad como el miedo, la incertidumbre, la soledad …

Es un trabajo individualizado que permite adquirir conciencia y centrarnos en el momento actual, saber cómo quiero estar y cómo lo tengo que hacer para estar y sentirme bien.

 M.T.M .: ¿La autoestima tiene importancia en todo este proceso?

C.M .: Entre otras cosas, sí, la autoestima es muy importante. El hecho de aceptarme y valorarme bien como me merezco realmente es fundamental.

 M.T.M .: ¿Sabemos pedir ayuda?

C.M .: Saber pedir ayuda de forma adecuada es difícil cuando no sabemos qué necesidad tenemos descubierta. A quién no le ha pasado en alguna ocasión que nos sentimos mal o incompletos aunque pensamos que lo tenemos todo.

Para ello es muy importante el autoconocimiento y no interponer nunca el orgullo ante nuestra felicidad.

M. Teresa Mariano

Voluntaria de PICAM en el Área de Comunicación

Edita: Prevenció i Informació Càncer Molins

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